Para crecer es necesaria una reforma tributaria

Por Pablo Dragún - La Nación

24/12/2016

Pablo Dragún. Coordinador del Centro de Estudios de la UIA (CEU-UIA)

 

1. ¿De qué manera una modificación de la estructura tributaria puede servir para mejorar la competitividad de la economía?

El nivel de la carga tributaria en la Argentina es de 34% del PBI, similar al de países de la OCDE, aunque con prestaciones de servicios públicos inferiores a los que se perciben en las naciones más desarrolladas. Una particularidad de la estructura tributaria argentina es que un tercio de la economía se maneja en la informalidad y esto genera que el peso de la carga recaiga aún más sobre el sector formal. Aquí, el enfoque que prima es el de administración tributaria más que el de política tributaria. Así coexisten tributos como el impuesto al cheque a nivel nacional o a los ingresos brutos a nivel provincial que generan recursos, pero que no son progresivos ni generan incentivos para aumentar la producción. La discusión sobre la implementación de una reforma tributaria que priorice la producción, la inversión y el empleo formal es clave.


2. ¿Cómo evalúa la situación de financiamiento de las empresas industriales argentinas?

Las empresas argentinas comenzaron 2016 con un bajo nivel de endeudamiento. Este es un dato positivo, pero refleja dos fenómenos convergentes. Por un lado, el sistema bancario es poco propenso a prestarle al sector productivo, existe un mercado de capitales exiguo y no se cuenta con un banco de desarrollo. Por otro, el alto costo del capital, la contracción del consumo interno y el elevado nivel de capacidad ociosa demoran cualquier proyecto de inversión. Si bien existen programas a tasas subsidiadas, resulta necesario generar un ecosistema financiero que colabore a la generación de un entramado productivo más desarrollado.


3. ¿Qué aspectos esenciales hacen falta para mejorar la competitividad de la economía?

Obviamente, la macroeconomía, el tipo de cambio y el nivel de precios son fundamentales, pero hay otras cuestiones que hacen a la competitividad sistémica de la economía como son los costos de transporte y energía. La falta de puertos, las actuales condiciones de las rutas y autopistas argentinas y la utilización de camiones para trasladar el 92% de la carga son tres factores centrales que explican por qué en la Argentina las empresas tienen que destinar más recursos que sus competidoras para transportar la producción. Los costos logísticos se incrementaron en un 42,8% en los últimos 12 meses. Asimismo, actualmente la industria argentina paga un costo más elevado por la energía que la de sus competidores, en particular los sectores energo-intensivos. Para contar con una industria más competitiva se necesita diseñar e implementar un programa para bajar los costos de logística, con una mejora de los caminos y un desarrollo del transporte intermodal y de una política energética con un sendero de precios claro que sirva para generar autoabastecimiento, sin perjudicar la competitividad del sector transable.

 

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